Eternidad

*Recuérdame como un día imaginaste que fui

jueves, 17 de julio de 2008

Ella

Hoy me di cuenta de los motivos por los que mi archienemiga actúa así. Y la entendí. Digamos que soy la cómplice de su crimen.
¿Cómo reaccionáis al sentir vacío? Ella, da cariño de forma proporcional. Es una forma de cubrir ese vacío. Supongo que tiene la esperanza de que se le devuelva, pero a fin de cuentas sólo hace el ridículo.
Un día le apetecía ver su nombre reflejado en el cristal. Entonces, ella lo escribía encima. Otro día, le apetecía un te quiero con miel. Ella se lo preparaba a él. Y así, un día, de tanto dar cariño cada vez que le hacía falta, se dio cuenta de que ya no le quedaba, y ahora volvía a estar vacía, de él y de sí misma. ¿Qué podía hacer mi pobre enemiga? Temía que si dejaba de hacerlo tuviera que enfrentarse a un vacío todavía peor, la realidad. Dudaba poder recibir cariño de ese manantial. Porque de él sólo podía beber el águila nada más. Volaba y volaba. A veces bajaba a tierra, pero en seguida ponía rumbo, y desde luego se iba a lugares a los que jamás dejaría que ella le acompañara. Demasiado libertad contra demasiada dependencia.
De esta forma Ella, que no podía quedarse así, creó un personaje sacado de sus sueños, le dio vida en historias, y suplió el vacío que sentía, ahora sintiéndose feliz. Pero… ahora hay otro problema. Ella jamás volvió a nuestro mundo. Se convirtió en otro personaje creado por ella misma a la imagen que quiso, y se quedó en su realidad perfecta. Y ahora sólo sé de ella cada vez que la identifico en cualquier historia que escribo.

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar

Deja tu huella para la eternidad